La protesta inició el lunes 8 de octubre. Las comunidades indígenas exigen suministro de alimentos, cumplimiento de precios acordados y detener la invasión de sus tierras por parte de mineros. La tranca en las adyacencias de la comunidad San Miguel de Betania, en el kilómetro 67, afecta el tránsito hacia y desde Santa Elena de Uairén y Brasil

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22 comunidades indígenas de la etnia pemón, ubicadas en el sector 4 Cuyuní del sur del estado Bolívar, se han sumado a la protesta con cierre de la troncal 10 a la altura del kilómetro 67 en el municipio Sifontes. La manifestación cumple este lunes una semana ininterrumpida. Los habitantes reclaman suministro de alimentos, cumplimiento de precios acordados y denuncian la violación de sus tierras por parte de mineros que a diario llegan a sumarse a la explotación ilegal de oro. 

La manifestación, incesante desde la tarde del lunes 8 de octubre, restringe el paso de vehículos particulares y de carga en esta vía que conduce al municipio Gran Sabana y a la frontera con Brasil, una de las rutas de la masiva migración de venezolanos. 

Ana Mercedes Figueroa, capitana de la comunidad San Antonio de Roscio, informó a Correo del Caroní que está previsto que el miércoles acudan autoridades del gobierno central a reunirse con los representantes de las comunidades indígenas. “El pueblo dijo que hasta que ellos no vengan se van a mantener, para seguir con la presión porque están con la paciencia agotada”, expresó vía telefónica.
 

 


El fotógrafo Pablo Urrea viajaba a Brasil la semana pasada y capturó la protesta indígena en la troncal 10


“Nos cobran la comida en gramas de oro y no todos somos mineros”, reclamó. Un mercado con víveres, indicó, puede costar tres gramas o hasta cinco gramas, si se agrega pollo o carne a la canasta. 

Aunque las autoridades indígenas solicitaban la presencia del presidente Nicolás Maduro, el gobernador de Bolívar, Justo Noguera Pietri, les informó -el domingo- que eso no será posible. “Quisiéramos que venga el presidente Maduro para denunciar todas las irregularidades, pero el gobernador dijo que esto no era posible, que ellos son los que deben canalizar los reclamos”, dijo. 

Además de Noguera Pietri, han acudido al sitio de la protesta, agregó, el alcalde del municipio Sifontes, Vicente Rojas; representantes estadales de la Superintendencia de Precios Justos, del Instituto Autónomo Indígena del estado Bolívar y el comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI Guayana), Jesús Mantilla. 

“Necesitamos la presencia de los ministerios. Uno está cansado de denunciar esto. Necesitamos la presencia del ministro de Defensa, porque en estos días seis uniformados circularon con pimpinas de gasolina. Ellos deben saber eso y tenemos pruebas en fotos y videos”, sostuvo. 

Invasión de tierras por mineros 

La capitana de la comunidad indígena San Antonio de Roscio denunció que los mineros que han ocupado sus tierras lo hacen para participar en el Arco Minero, decretado por el Gobierno nacional, “porque lo que sustenta la economía del país es el oro. Todo el mundo busca venir a establecerse y necesitan sus terrenos pero estas son tierras que están autodemarcadas y nos toca a nosotros defenderlo. Así es que hemos resistido para defender lo que es nuestro”. 

Figueroa, así como el resto de los capitanes indígenas, participan en la protesta en una jornada de 5:00 de la mañana hasta la medianoche. La Guardia Territorial Pemón, un grupo de indígenas que se organizó para brindar seguridad a las comunidades, apoya en el orden y control del reclamo. 

“Las autoridades legítimas acompañamos el proceso para que no se vaya de nuestras manos, hemos querido hacer una manifestación pacífica, dejando circular por 15 minutos vehículos en ambos sentidos cada cuatro horas, respetando al enfermo, a los ancianos y a los niños”. 

Gandolas de alimentos y de combustible, una sola por ahora, se mantienen en el lugar, pues las comunidades han impedido su paso como mecanismo de presión. 

“Me tuve que devolver” 

Decenas de viajeros han tenido que pasar horas en cola o devolverse en el peor de los casos por la manifestación. “Iba al médico, pero pasé una hora en cola y me devolví porque son varias trancas antes de llegar al municipio Gran Sabana. Es un riesgo”, contó una profesora, residenciada en Puerto Ordaz, que prefirió mantener su nombre en reserva. 

A pocos kilómetros de la protesta de las comunidades indígenas hay otra manifestación con cierre de vía en el sector El Granzón, antes de la localidad de Las Claritas. “Son criollos que dicen que apoyan nuestra protesta”, indicó Figueroa.

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