Miércoles, 14 Marzo 2018 00:00

Sobreviviente de masacre de Parkland: “Sentí que disparaban por detrás y pensé que no iba a sobrevivir”

 
Valora este artículo
(4 votos)
17 asesinados y 14 heridos dejó el tiroteo, perpetrado por una sola persona 17 asesinados y 14 heridos dejó el tiroteo, perpetrado por una sola persona FOTO CORTESÍA CNN.COM

@marcosdavidv

Ahora, un mes después, Daniela Menescal está convencida de que nunca olvidará.

Nunca olvidará, por ejemplo, la fecha: 14 de febrero de 2018.

Nunca olvidará la hora: 2:18 de la tarde.

No olvidará que faltaban 22 minutos para salir de clases.

Tampoco olvidará la clase en la que estaba: Historia del Holocausto.

No podrá olvidar ese nombre, Helena Ramsay, su compañera en el Marjory Stoneman Douglas High School.

Menos olvidará que Helena, contra la opinión de muchos en el salón 1214 del undécimo grado, había expuesto un argumento encarnizado sobre una convicción: el odio sí puede erradicarse del mundo.

Por supuesto, no olvidará que minutos después la vio morir asesinada allí mismo, en el salón.

Y principalmente, Daniela, venezolana residente en Estados Unidos desde hace tres años, no olvidará que desde ese miércoles ella es una de las sobrevivientes del tiroteo que dejó 17 asesinados en la escuela secundaria de Parkland, en Florida, hace un mes.

No he tenido una tradición en San Valentín. Pero ese día llevé detalles a mis amigos, como chocolaticos. Fue la primera vez que lo hice. Los miércoles, usualmente, iba a programas que ayudan a niños con problemas y con discapacidad. Iba a hacer algo especial, de yoga. En la mañana me acuerdo que todos escribimos por el grupo de la familia. Todo era muy normal: desde las 7:00 de la mañana estaba en el colegio.

Recuerdo que en la clase de Historia del Holocausto hablábamos de los grupos de odio. La profesora nos mostraba cosas en el televisor. Un día muy normal. Todos decían que el odio no podía ser radicado del mundo. Y Helena Ramsay dijo que el odio sí se podía evitar, que podíamos vivir en armonía y paz. Es impactante que alguien con esa esperanza haya terminado así.

***

Nikolas Cruz

  barra 13aNaranja220

MÁS INFORMACIÓN

Trump y su radicalismo conservador desestiman control de armas luego de masacre de Las Vegas

barra 4naranja220

Más de 55 muertos y 500 heridos tras tiroteo en Las Vegas: la mayor matanza en la historia de los Estados Unidosbarra 4naranja220

Trump evade el descontrol de armas en EE UU con la salud mental 

barra 4naranja220

 

Hasta entonces, Daniela no había escuchado nunca ese nombre. Y la verdad, muy pocos en la escuela secundaria de Parkland lo habían escuchado. Se sabe ahora que Nikolas Cruz tiene 19 años, que es aficionado a las armas, que en sus redes había publicado fotos con mensajes amenazadores y que había sido expulsado días antes de la institución a la que regresó el 14 de febrero con un fusil AR 15: Nikolas, esa tarde, asesinó a 17 personas e hirió a 14. Una de esas heridas fue Daniela.

Le pregunté a un amigo si podía prestarme su cargador y puse a cargar mi teléfono. Terminé el proyecto de Historia del Holocausto y cuando cerraba la computadora me volteé y comenzaron a sonar los disparos. Cuando los escuchamos actuamos muy rápido. Nadie sabía de verdad lo que pasaba: todos estaban confundidos. Había visto el reloj. Eran las 2:18. Mi clase fue la tercera en la que disparó. No tuvimos tiempo de nada. Ni de mover algún gabinete para protegernos. La profesora estaba sentada en su escritorio. Los estudiantes se fueron a las esquinas. En mi esquina había como doce o quince personas.

De repente sentí que me golpearon con una pistola de paintball.

Fue cuando vi que tenía el pantalón lleno de sangre.

***

Antes de buscar a su hija Daniela ese 14 de febrero, Laura Guariguata pasó por su hijo menor, Juan Menescal, en Park Trails Elementary School. Mientras esperaba que cambiara un semáforo, una patrulla pasó a su lado: mucha velocidad y la sirena encendida. No le dio importancia y siguió. A medida que se acercaba a la secundaria de Parkland veía más patrullas. Y ambulancias. Y helicópteros.

  parkland 2 i
Daniela Menescal fue herida con esquirlas en la espalda y en una pierna/ FOTOS CORTESÍA FAMILIA MENESCAL GUARIGUATA
 

Tragó grueso y supo que algo no estaba bien. Minutos después se encontró con su esposo, Daniel Menescal: él sí había hablado con Daniela. “Está herida en la pierna y en la espalda, pero está bien”. ¿Herida en la pierna y en la espalda pero bien? Algo desencajaba: tener dos heridas de bala y estar bien son realidades antagónicas.

Desde que escuchó eso, la esperaban los minutos más angustiantes de su vida.

Cuando veo que pasa la patrulla de la primaria me pareció raro pero no sospeché de nada. Me habían llamado muchas mamás a preguntar qué pasaba. Me bajé y vi que los niños venían angustiados, desesperados. Frené a uno y me dijo: “Señora, hay muchos muertos”.

Busqué a Daniela en las ambulancias, pero no la vi. Después supe que me había llamado de otro número porque su teléfono no estaba cargado. Nos fuimos para el hospital y llegué como a las 3:10. No nos dejaron pasar porque estaba declarándole a la policía. Les dije: “Me estoy desesperando”, pero igual pasaron como 25 minutos antes de que nos dejaran verla. Cuando la vi, lo primero que hice fue darle gracias a Dios. Pero a la vez estaba el dolor: un dolor profundo al saber que no todos pudieron salir de esto.

***

A Daniela Menescal, de 17 años, la hirieron las esquirlas de las balas que disparó Nikolas Cruz (quien, se supo luego, era activista de la Supremacía Blanca, antisemita y, según otras investigaciones, misógino).

Además de Helena Ramsay, en el salón 1214 murió asesinado Nicholas Dworet. Todo pasó allí, en donde minutos antes, en la clase de Historia del Holocausto, se había debatido acerca de que el odio sí se podía erradicar del mundo.

En medio de los disparos, a Daniela se le acercó Samantha Fuentes para preguntarle qué tenía en la cara. Ella sangraba. Pero, con el ánimo de calmarla, le dijo que no era mucho. Aunque sí era: el fragmento de una bala había impactado uno de sus pómulos.

Gritaban que no viéramos porque podía pasar algo peor. Él rompió la ventana y comenzó a disparar hacia dentro. Yo tenía el pantalón lleno de sangre y allí fue donde vi que tenía una herida. Sentí que disparaban por detrás y pensé: no voy a sobrevivir. Estuvimos como 20 minutos de tensión en el salón hasta que llegó el SWAT y abrió la puerta. El ambiente estaba lleno de humo y con olor a pólvora. En el pasillo estábamos viendo todas las ventanas que había roto.

parkland 3La familia Menescal Guariguata, antes del 14 de febrero

No caí en cuenta sobre lo que pasaba. Estaba en shock. No comprendía que alguien estuvo en el colegio disparándonos. Cuando llegué a la ambulancia la enfermera me dijo que avisara a mis padres. Llamé a mi mamá y como era un número desconocido no me contestó. Llamé a mi papá y sí contestó. Después, en la ambulancia, me llevaron con el hermano de Nick (Dworet): él había muerto en el salón.

***

La frase ha sido mil veces usada, cómo no, pero la familia Menescal Guariguata considera que es la más precisa: desde el 14 de febrero de 2018, la vida no será la misma.

 

parkland4“Sentí que me golpearon con una pistola de paintball. Fue cuando vi que tenía el pantalón lleno de sangre

 

Unos días antes, cuenta Laura, habían visto la película I'm Not Ashamed, acerca del tiroteo en la secundaria de Columbine, en abril de 1999: el recuerdo de la película está crudo. Y 19 años después de aquella masacre, ellos vivieron lo mismo.

El tiroteo en Parkland ha sido catalogado como el más trágico de la historia estadounidense en cuanto a cantidad de víctimas en una institución educativa y ha destapado la olla del debate sobre el porte de armas en Estados Unidos. El presidente Donald Trump asomó una medida que despertó reacciones airadas: armar a los maestros.

Pues bien, más allá de ese debate, Laura y Daniela prefieren centrar sus reflexiones en otro tema: el acoso escolar, condensado en un término ahora universal, bullying.

“A mí no me gusta ligar el tema de la inseguridad de Venezuela con este caso porque creo que no es comparable: no es cuestión de inseguridad sino de desequilibrio. Por este muchacho (Cruz) siento lástima. Había dado problemas, nadie le había dado afecto, cariño y en el colegio no se dieron cuenta realmente del potencial peligro que estaba siendo”, dice Laura.  

El resentimiento hacia Cruz (y, no es exagerado afirmarlo, el odio descarnado hacia él) es algo que no comparte Daniela: “Hay que tomar en cuenta el bullying. Es muy bravo. Muchos tienen rencor. Ese niño no tenía a su madre, a su padre”.

La cotidianidad retoma el cauce ahora. Pero no quiere Daniela que la supervivencia del 14 de febrero quede como un recuerdo: ahora quiere reproducir ese mensaje con su familia: el mensaje de advertencia sobre el odio que desencadena el acoso escolar, el odio que se fomentó en Nikolas Cruz, el odio que es posible erradicar del mundo, como dijo su compañera antes de caer asesinada.

Es aprendizaje: la atención a esas señales de desequilibrio y al acoso escolar puede cerrar el paso a una tragedia como la que vivió en Parkland: puede cerrarle el paso en Estados Unidos. En Venezuela. Y en cualquier parte del mundo.

Visto 2000 veces Modificado por última vez en Miércoles, 14 Marzo 2018 22:45

La campaña proselitista comenzará oficialmente el domingo, con dos candidatos principales: Nicolás Maduro y el opositor Henri Falc...

A pocos días de iniciar una campaña electoral, la Asamblea Nacional declaró que existen méritos suficientes para continuar con el ...

Vasco Da Costa, expreso político, informó que entre la noche del domingo y la mañana del lunes hubo detenciones en la sede del mov...

Falcón dijo que las encuestas reflejan la intención de participar en las elecciones y que una mayoría del país rechaza el desempeñ...

"Se ha ordenado congelar las cuentas a todas las empresas de Panamá vinculadas a las mafias representadas por el Gobierno de Varel...

Caroní fue de los cinco municipios del país con más manifestaciones de calle, según el último informe del Observatorio Venezolano ...